
No soy muy amigo de reflejar mis vivencias personales en el blog utilizarlo como diario, pero me ha ocurrido una cosa que me ha producido una honda impresión. Hace algún tiempo cursé una solicitud para las becas de postgrado
Leonardo y cuál sería mi ilusión cuando a primero de este mes me comunicaron que había entrado en el programa. Mis preferencias eran 1)
Irlanda, 2)
Reino Unido y 3)
Italia y me acabo de enterar que mi destino es el país de la bota. Aunque esté contento, no puedo ocultar que estoy un poco decepcionado por no haber sido elegido para ir a los dos países de habla inglesa, lo que me vendría de órdago para perfeccionar la
pronunciation, o haber incluido entre mis preferencias la isla de
Malta, donde también son angloparlantes.
Por otro lado, Italia es uno de mis países preferidos, porque es uno de los lugares donde mejor se come del mundo (da igual la zona a la que vayas), repleto de monumentos y de arte y además tampoco podemos olvidar que es el país de Visconti, Fellini, Bava, Fulci, el spaghetti western y el spaghetti zombi. Tampoco puedo olvidar que voy a aprender el idioma y siempre es bueno hablar uno más para el currículum (aunque no le veo mucha utilidad al italiano, la verdad). Lo único que me jode es que ya he visitado el país y conozco muchas ciudades.
En fin, que serán bienvenidos comentarios de malas experiencias en la pérfida Albión, Irlanda o Malta, así como alabanzas a la tierra del gorgonzola y el fragolino.
P.D. Intentaré mantener actualizado el blog desde allí. Marcharé a mediados de febrero.